Los árboles son fuente de vida. No solo en lo tocante a los ecosistemas naturales, sino también para la supervivencia del ser humano. Su uso para alimentarse, calentarse y construir un sinfín de objetos supone una explotación que, entre otros factores, dispara la deforestación y, con ella, la destrucción del hábitat. Al margen de las utilidades inmediatas que obtenemos de los árboles, su existencia es clave para nuestra supervivencia, así como para infinidad de seres vivos. Los árboles nos ayudan a respirar. Los árboles son decisivos para que la atmósfera sea respirable por los humanos. En otro caso, sería un aire enrarecido. En el predio de Asociación Italiana en el Barrio Ulm, las imagenes valen más que las palabras. El techo verde del lugar es el ideal no solo para acompañar las actividades deportivas, el aire que se respira con semejante pulmón es otro y permite disfrutar a pleno del lugar. Los que concurren a diario lo entienden de esa manera y esa es la mejor noticia.