Como en aquellas gloriosas e inolvidables noches de Liga Nacional. El estadio Olímpico lució de gala. Una multitud acompañó la presentación de los Pibes. El equipo de Mauro Aleksandrowicz tiene identidad y la gente lo sabe. Emociones por doquier, cánticos, el colorido con las banderas, la fiebre de la naranja parece conquistar la Ciudad una vez más. Lindo lo que se vivió en el partido frente a Juventud de Villa Centenario. Nos ilusionan, solo hay que apoyar, los pibes harán el resto.